Hace cosa de un año empezaba mi andadura bloguera con la intención de escribir sobre los libros y películas que, por un motivo u otro, me habían atraido o sobre aquellos temas que emergían de la mano de estas dos pasiones. Mi única intención siempre fue ofrecer el punto de vista de un sencillo pero apasionado aficionado que necesitaba plasmarlo para tributar un justo homenaje a aquellos autores que me han hecho pasar tan buenas horas.
Pero hete aquí que aparece un mundo nuevo.
Al abrir el camino del blog, empiezo a descubrir que existen muchas personas hablando en la red de cosas muy diversas y al centrarme en los intereses que más me atraen, aparecen blogs y creadores que empiezan a llamarme la atención por lo que dicen y por cómo lo dicen. Llega gente que se aproxima a mis escritos para agradecer la lectura o para ampliarla y hacerla crecer y, en justa correspondencia, me acerco a ver qué se cuece en otras casas y es ahí donde empieza un nuevo descubrimiento, porque los blogs se convierten en una nueva forma de lectura, opinión, conocimiento o denuncia. Como aquel que lee un artículo en un libro o en la prensa, la lectura de una entrada de blog se ha convertido en algo muy parecido, pues supone una nueva ventana creativa.
Desde hace un año mis costumbres semanales comienzan por pasar revista a una lista de blogs donde, cada uno a su manera, reflexiona, comenta u opina sobre temas muy diversos. Pero como el mundo de internet es amplio y con tanta cabida, debo restringir los blogs que visito para no verme consumido por el tiempo y ahogado en la red. Por motivos diversos he elegido una serie de blogs a los que me acerco continuamente para leer con fruición y de los que he aprendido tanto en este año que han pasado a formar parte de mi biblioteca virtual. Como nos ocurre a todos, muchos de ellos se conocen porque comparten comentarios en sus rondas habituales y frecuentan los mismos espacios, pero como aquí no son muchos los presentes a la reunión, me permitiré hacer de cicerone y presentaros para que no haya desconocidos en mi casa.
Al buen amigo Paco Gómez ya lo conocéis la mayoría por haber frecuentado su amistad y/o por ser aficionados a la mejor poesía que se escribe por este país. Ana Rodríguez Fischer es la profesora que, en sus horas libres, nos trae pequeños bocados de conocimiento en forma de clase extraordinaria; pero es, sobre todo, una adorable narradora de paseos literarios. El Pobrecito Hablador, versión revivida de Larra, es para mí uno de los blogs más certeros y cuidadosos con la palabra que conozco, un deleite literario donde se nos habla de la realidad cercana a través de otros mundos. Ramón Eastriver es un hombre de curiosidad desmedida, con ansias de conocer de todo y de todos para exponer en sus escritos apasionados y muchas veces llenos de rabia agitadora. La desalmada Isabel es todo lo contrario, un ángel que vela por todos trayéndonos sus hermosos cuentos y poemas en los que el lenguaje fluye placenteramente, pero también es la única persona capaz de hacer del comentario y la respuesta todo un género. Jose Lorente es el brillante creador de pequeñas cápsulas filosóficas que nos obligan cada semana a reflexionar para hacernos más libres, una persona con la que comparto esa visión irónica de la vida y muchas otras cosas. Rebeca Tabales es un feliz descubrimiento, creadora de un tipo de escrito al que intento aproximarme, pero sin la sagacidad, originalidad y atenta mirada que desprende ella en cada uno de sus textos. Por último, el maestro de ceremonias Thornton, todo un personaje; generoso con todos, culto e inteligente pero siempre escondido tras la modestia, seguidor de la mayeútica socrática, eficaz generador de debates y admiraciones y el maestro que todos quisimos tener.
Están los blogs familiares, a los que no pretendo aludir y muchos otros que visito ocasionalmente y de los que tanto aprendo, pero siento que éste era un buen momento para rendir un homenaje sincero a mis nuevos autores de cabecera, a mis blogs de los otros.
